29. junio 2026
LAS FALLAS DE VALENCIA
y
El mundo en general
Publicado anteriormente en Torrent, el día 3 de marzo de 2026, por G.R.S.
Generalizar, por generalizar no tiene sentido, empero es un verbo muy cómodo, sirve para no pensar y para no asumir nada. Quizá por eso es el defecto mejor visto. A cierta edad uno descubre que no puede saberlo todo, pero también descubre el peligro real: creer que sí. Ese es el punto exacto donde la ignorancia se convierte en soberbia y la soberbia en daño.
España tiene sus problemas, como cualquier país, pero al menos conserva una idea básica, que la soberanía reside en el pueblo. No en un líder iluminado, no en un mesías de plató, no en un personaje que confunde el Estado con su espejo. Y desafortunadamente, no todas pueden decir lo mismo.
Hay potencias que se han acostumbrado a poder decidir sobre la vida y la muerte, como quien firma un contrato, igual, por orden ejecutiva. Potencias que hablan de libertad mientras condenan a millones de personas —incluidos sus propios ciudadanos— a la miseria, al abandono o a la violencia estructural. Potencias que se proclaman civilizadoras mientras olvidan que su historia empieza sobre los huesos de quienes estaban antes.
La tragedia es siempre la misma: quienes más presumen de patria, nación o destino manifiesto suelen ser quienes menos entienden que nacer en un lugar es una casualidad, no un mérito. Y que la fuerza no convierte a nadie en justo, solo en más peligroso.
El mundo está lleno de personajes que interpretan su papel con entusiasmo, salvadores de la democracia, guardianes de la moral, arquitectos de guerras ajenas. Pero la historia demuestra que los personajes, cuando se creen imprescindibles, acaban siendo destructivos. Y que las máscaras, cuando se pegan a la piel, ya no dejan ver a la persona que había debajo.
La diplomacia sigue siendo el único camino que no deja cadáveres. La ley, el único límite que impide que un impulsivo con poder convierta su capricho en tragedia. Y la responsabilidad, la única diferencia entre quien gobierna y quien juega a gobernar.
En un mundo saturado de ruido, de épicas baratas y de líderes que se interpretan a sí mismos, la exigencia mínima debería ser esta: criterio, conciencia y humanidad.
En fin… que hay que ser persona y no personaje en el mundo en general.
Nota: NO PULSAR, si lo hicierais cerrar la página web URL indexada, sus propietarios viajan lejos, más que los estafadores que consiguen con sus negocios, inflar el precio del derecho a la vida, comida y cobijo, es una situación en la que no debe condenarse a nadie, ni siquiera al fulano, que después de todo lo que ha trabajado, ve que siempre come la menos altruista.
La web viator.com, no está contrastada por esta web. Así que cuidado por donde se navega.
Cuidado con el Art. 248 del CP explicado abajo, leer siempre las advertencias legales de los sitios. Fijaros que pone ¡No pulsar!