29. junio 2026
EL PP Y LA DANA:
CUANDO LA TORMENTA ERA METEOROLÓGICA…
Y EL PARAGUAS ELECTORAL
Publicado anteriormente el Viernes 27 de marzo de 2026
Autor del relato: Gabriel Rodríguez Sáiz
La DANA que arrasó la Comunitat Valenciana dejó un reguero de daños, víctimas y un caos institucional que todavía colea. Pero si algo ha quedado claro con el paso del tiempo, es que mientras el agua subía, la prioridad del Partido Popular no era achicar, sino maquillar. Y no el desastre, sino al entonces candidato, Don Carlos Mazón Guixot.
Porque aquí cada uno estaba a lo suyo, la ciudadanía intentando no ahogarse, los servicios de emergencia intentando llegar, y el PP (por medio de sus más altos representantes), intentando controlar el relato como si fuera una campaña de Navidad en la que se llevan a cabo “pelotazos” informativos.
(Para quiénes lean y empiecen a enrojecerse… calmiña…)
1º. Feijóo, el meteorólogo de la comunicación.
Según informaciones ya publicadas a raíz de los mensajes de WhatsApp del diputado y presidente del partido popular, decidió desde su despacho en Madrid que lo más relevante era quedar bien en los titulares. Toda vez la instrucción que hizo a quien era President de la Generalitat, era que liderara “informativamente”.
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Por ello, cabe en una interpretación puramente casuística, que la última de las preocupaciones no era liderar la emergencia, ni tampoco liderar la coordinación, ni liderar nada que implicara mojarse, sino liderar informativamente. Porque cuando el agua te llega al cuello, lo más importante es que la foto con chaleco de emergencias desde el CECOPI te salga bien.
La prioridad, por tanto, pudiera parecer para cualquiera que no era la gestión de la crisis, sino la gestión del relato. Y eso, en un contexto de riesgo para la vida de las personas, se trataría de una decisión política del líder político del partido de la oposición al gobierno que merecería ser analizada con calma.
Si acaso, aquí se deja un relato alternativo sobre lo que le preocupaba al Sr. presidente de un partido que revienta discos duros cuando se comprueba que se ha financiado ilegalmente y presumiblemente, quizás, comprado votos.
Personalmente me cuesta creer que alguien acepte dinero para votar a un partido y/o candidato político, ya que puedo decir con certeza que cuesta confiar en quien se adentra en la carrera política, la fragilidad humana acostumbra a desdoblarles la personalidad, y a menudo confunden la imagen publica con la familiar dentro de la propia familia.
Vaya por delante que no me fío, y que trato de no dar puntada sin hilo.
2º. El asesor político del PP, el único que parece que tenía muy claro cuál era su papel.
D. Josep Francesc Lanuza, asesor político del PP en la Comunitat Valenciana, una persona que no duda en reconocer sin rubor (como por otra parte es natural) que su función, la actividad por la que recibe una retribución por parte del Partido Popular, es asistir al candidato del partido para maximizar sus opciones electorales y ayudar para ganar las elecciones.
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Su labor no es gestionar emergencias, tampoco coordinar los dispositivos y mucho menos asesorar en materia de protección civil. Su trabajo, el trabajo por el que le pagan, es para poder ganar elecciones.
Sin embargo, ahí estaba, en plena DANA acompañando al entonces President como si la emergencia fuera un mitin pasado por agua. Haciendo inevitable una pregunta ¿Qué hace un asesor electoral en una emergencia climática de nivel 2? ¿Repartir paraguas con el logo del partido? ¿Acaso llevar caramelos corporativos?
Esa última tendría sentido si el fin fuera cerrar las bocas, de todos es sabido que chupando caramelos se saliva y, si de verdad te gusta, sellas los labios para no perder ni un ápice de su sabor.
En fin… algún día se sabrá por cuánto merece vender el alma, ahora que mentir y/u obstruir la acción de la justicia cuando tienes conocimiento de una comisión delictiva perseguida públicamente… es potencialmente peligroso (si hubiera indicios probables, también podrían investigarlas).
3º. El móvil formateado: cuando la memoria falla… y el teléfono ya no lo recuerda.
Otro detalle ya conocido por la opinión pública es que el jefe del gabinete del entonces President, D. José Manuel Cuenca Ais, decidió que su móvil necesitaba un spa digital justo después de la DANA, era preciso, porque nadie salvo él podría haber liberado de la pesada carga soportada por ese aparato, porque ese su teléfono, el que todas las valencianas pagaron, necesitaba de sus expertas manos. No la de técnicos a sueldo de la Generalitat, porque las suyas ya se encontraban acostumbradas a tocar con cariño y delicadeza su pantalla, para enviar entre otros: "Salo. De confinar nada por favor. Calma".
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Así, con calma, pasado el tiempo y con mucho… fue borrado y formateado. Recién salido de fábrica, sin riesgo de que pudiera existir en él una autofoto o selfie en el que se le pudiera ver el culo.
Para las que conocen el pecado de la vanidad, saben que en algunos casos se necesitan una especie de reset institucional, y no solo para los mensajes de WhatsApp. Para todo en general.
No puede saberse qué contenía ese teléfono. Nada si se preguntara y, todo si se especulara (existen excesos que causan perdidas de memoria irreversibles). Lo que sí se sabe, y cualquiera puede afirmar, es que ya nada contiene, porque sus calmas manos las borró.
Y claro, las que barruntan pueden deducir que cuando en una emergencia desaparecen comunicaciones clave… pues eso, la ciudadanía no piensa en Marie Kondo y el orden que trae el tirar todo aquello que no usamos, necesitamos, ni nos trae la felicidad. La gente, cuando no tiene información, rellena los huecos con lo que encuentra, ora rumores, ora sospechas, ora cualquier teoría peregrina que… y, a veces, rellenan con auténticas obras maestras del disparate. La especulación es así, no precisa de ninguna prueba, solo necesita del silencio. Y cuando ese silencio coincide con móviles formateados, mensajes borrados y un presidente desaparecido en combate, la tormenta perfecta está servida.
La especulación funciona así, es por analogía como un charco turbio, basta meter un dedo para salir pringado. Y una vez que te salpica, da igual lo que digas después porque ya estarás marcado.
Este entre otros, es el problema de la política, y es que cuando no se cuenta y comunica lo que pasó, alguien lo podrá contar por ti. Y muy probablemente lo acabarán haciendo peor, más sucio y absurdo. Sin que tenga si quiera que guardar la más mínima relación con los hechos, porque no están informando, sino dando una grosera opinión: “Ese estaba de parranda” (oído por un parroquiano que escuchó al alcalde que elige a los vecinos)
4º. Una causa con todos los colores políticos… menos el azul
Otro dato llamativo en la causa de la DANA es que se encuentran personados distintos partidos políticos de todo el espectro, incluyéndose desde Podem, Compromís, PSOE, Ciudadanos, y hasta VOX, actual socio presupuestario y en un inicio, también del gobierno que presidía el Sr. Mazón Guixot (el orden establecido al respecto de algunas acusaciones populares se establece de acuerdo al supuesto eje que los identifica, ya que se escribe de izquierda a derecha pasando por el centro, lugar donde se encuentra el acrónimo).
Vamos, que solo falta Falange para completar el álbum.
¿Y el Partido Popular? El partido bien podría reclamar acciones penales por la gestión de los que hoy se encuentran investigados, máxime después de haber sido cesados presuntamente por la desastrosa gestión, particularmente la del día 29 de octubre de 2024. Empero podría suceder, en el improbable caso que se personaran como partes en el procedimiento, que pudiera llegar a existir un conflicto de intereses por alguna de las representaciones procesales. Ello en virtud de que existen actuaciones de algunas partes personadas, que rayan lo indecente desde una perspectiva deontológica. Por lo que aun no pudiéndose confirmar, parecería que el Partido Popular se encontrara ya como parte en la causa de la DANA, si acaso, desde la perspectiva de unos ojos con cataratas o por la de una despistada. No será este autor quien confirme que el partido del entonces President, o éste mismo pudiera haber pagado con promesas a algunas de las partes. Es por ello, por lo que el partido del actual gobierno de la Generalitat, en el supuesto de personarse, tendría que buscarse a cualquier otro urbanita togado que representara sus intereses, los del Partido Popular, el cual tiene en alto valor a la ciudadanía que se encontró afectada, sobre todo para que puedan obtener la ansiada: Verdad, Justicia y Reparación que claman cada día 29 (léase la ironía).
Ese partido, cuyo entonces candidato estaba al mando. El mismo partido al que pertenecían y pertenece el entorno que destruyó información sensible, información que quizás desmontaría la enésima versión de una persona tan osada que se permite el lujo de decir, que él de mentiras sabe mucho.
La cabra siempre tira al monte, y en el caso del Partido Popular, a la omertà. El PP ni está, ni se le espera. Será quizás, que ejercer la acción popular en una causa que te puede llegar a afectar, es como ir al dentista, sabes que deberías, pero mejor mañana.
5º. El actual President y la extraña teoría del premio por daños colaterales.
En política, las tormentas no mojan a todos por igual. Mientras la DANA convertía media Comunitat Valenciana en un mapa de daños, el Partido Popular parecía vivir en un microclima propio, uno donde la prioridad puede parecer que no era la emergencia, sino la estabilidad interna del partido y la supervivencia de su entonces candidato.
Y en ese ecosistema aparece el actual President, Juan Francisco Pérez Llorca, cuya ascensión ha sido descrita por algunos como “fulgurante” y quizás por otros, como oportuna.
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Hay quien dice que en el PP los ascensos funcionan como los paraguas en un mitin, se reparten rápido, sin mirar mucho a quién, y siempre acaban en manos de los mismos.
Lo llamativo es que, mientras la ciudadanía pedía explicaciones, el partido parecía más centrado en blindar a los suyos, recolocar a los afines y repartir reconocimientos internos como si fueran medallas al mérito atmosférico. Una especie de refranero popular que dice: si la vida te da una DANA, hazte limonada… una lástima las víctimas, pero ya se sabe, la vida es llanto desde que se nace.
La sensación que puede quedar es lógica, la de una estructura política organizada que, lejos de alejarse del problema, lo abraza, lo metaboliza y lo convierte en una oportunidad para reforzar posiciones. Una tormenta para la ciudadanía, pero un viento de cola para quienes sepan aprovecharla, pues con tantos tornados malo será que no se acabe haciendo un giro de 360° y volver al principio, como si nadie no hubiera hecho bien su trabajo.
6º. La tormenta perfecta
Sumemos:
- Un líder nacional preocupado por el relato.
- Un asesor cuya función es electoral.
- Un móvil que se borran y desparece.
- Un partido que no se asoma ni para preguntar.
El resultado no es una gestión de emergencia. Es unaestrategia de campaña con goteras.
Desde el comienzo, la extraordinaria fuerza de la tormenta se ha utilizado para disipar cualquier tipo de responsabilidad, como si la DANA fuera un acontecimiento meteorológico imprevisible cuando fue anunciada días antes y el propio día 29-O empezó con alerta roja.
7º. Mazón: el diputado Schrödinger, el aforado perpetuo y el Houdini institucional
Y luego está él, el ínclito Don Carlos Mazón Guixot. El hombre que ha conseguido convertir el aforamiento en una especie de arte escénico, una mezcla entre performance contemporánea y escapismo institucional. Su trayectoria reciente podría resumirse así:
Ahora me ves, y ya no. Sin estar estoy.
Mantiene el acta de diputado, pero no ejerce como diputado. No interviene, no aparece, y con suerte si le pillan fichando, vota. No trabaja, pero cobrar sí cobra.
Es el diputado Schrödinger, existe y no existe, depende de la perspectiva del observador, los que van no lo ven, aunque muchas veces ficha. Se trata de una presencia cuántica que solo se materializa para pulsar el botón de asistencia… y poco más.
Mientras tanto, disfruta del aforamiento como quien disfruta de un seguro a todo riesgo. Siempre a mano, siempre útil, siempre disponible y siempre muy caro de mantener.
Y alrededor de esa figura, un ecosistema que parece escrito por un guionista de la película Torrente Presidente. Goza de una oficina de expresident a estrenar, un asesor de confianza estratégicamente recolocado, un móvil listo para ser formateado en tiempo récord, mensajes que desaparecen como si fueran notas de Misión en Marbella (Marbella, eso para el partido y su representación es harina de otro costal. Quizás otro día). Un sinfín de contradicciones públicas.
Las mentiras, imprecisiones y contradicciones de la intervención de Mazón | España | EL PAÍS
Es el guion de una trilogía perfecta: un President que desaparece en la mayor emergencia, un jefe de gabinete que hace desaparecer su teléfono, y un partido que hace desaparecer su interés en investigar nada.
No hace falta exagerar. No hace falta inventar. La realidad ya viene con guion propio. Aunque el presunto arte y el horror vacui, hagan que el autor lo rellene con algunas insolentes gracias.
Se trataría por tanto, de una saga política que haría las delicias de cualquier plataforma de streaming: "La DANA: Crónica de una desaparición institucional."
Y, como toda buena serie, dejaría una pregunta flotando en el aire, verbigracia ¿Quién protege a quién… y por qué?
∞8∞. Y mientras tanto, las víctimas y la ciudadanía...
Es fácil, la gente no quiere relatos (aunque espero que este al menos guste y, a pesar de todo, pueda levantar una mínima sonrisa). La gente (y lo sé bien porque formo parte de esa masa de nadies) quiere respuestas. Quiere saber quién tomó decisiones, quién no las tomó y por qué.
Quiere saber si la prioridad era salvar vidas o salvarse en los titulares. Quiere saber por qué un partido que se postula a gobernar un país protege a quien engaña, tanto a propios como extraños.
Porque la DANA fue una tragedia y lo que ha venido después, una tragicomedia.
Y en ambas, el Partido Popular tiene un papel protagonista. Aunque en la segunda, desde luego, el guion lo escriben ellos con su silencio.